martes, enero 08, 2013

ALBATROS de HANS ROTHGIESSER, una FANTASÍA HIPERREALISTA.

Me he metido de polizonte en la Albatros, informare en secreto de mis impresiones conforme voy leyendo:
La literatura de fantasía es una adivinanza, cuya solución ignora el mismo autor. Un acertijo cuya solución se lograr en el corazón o en lo mal llamado “inconsciente”, solo se escribe y se lee buena fantasía “dormido”. Y así como toda la buena ciencia ficción habla del presente. Toda buena narración de fantasía habla profundamente de la realidad, nuestra realidad interior, por eso nos fascina. Claro no habla directamente sino per speculum .
La buena narración de fantasía no es la mera incoherencia de la narración del esquizofrénico o de la que proviene la descomposición de la mente, que no dice realmente nada. La buena narración de fantasía, es una “lucida inconsciencia” que nos informa sobre cosas impactantes, desde la narración de “María marimacha” de los niños, hasta “La lotería en babilonia” de Borges, de las que todos sabemos que aprendimos algo. Algo difícil de explicar directamente.


Quizás el juego de la literatura de fantasía sea como el de los sueños, el de enmascarar ciertas realidades para poder encararlas, o como el amor platónico que se deleita acaso morbosamente no en la posesión fáctica de la realidad, sino tejer vínculos abstractos con ella, siempre a su alrededor pero sin tocarla, o es quizás por esto la forma de los poetas de hacer epistemología .
En Albatros, nos embarcamos en una obra autentica de fantasía, en esto estos nobles términos, no en los meros desvaríos insignificantes que tanto abundan y aburren.
En este libro, el lenguaje de “El Heraldo en la Barca” madura asombrosamente, se vuelve elegante, preciso y conciso, gustoso de leer. El autor ejecuta ahora un terrible domino de las palabras y de su fluir. Si se trata de técnica u otra cosa no importa, asegura y hace deliciosa la comprensión.
La construcción de un libro es como la de una montaña rusa emocional, en la que el autor va preparando lo que el otro va a sentir o saber. Rothgiesser se ha vuelto un maestro constructor de montañas rusas, el montaje de situaciones personajes, locaciones, palabras, hace interesante el libro desde el inicio, y lo vuelve pronto fascinante.
FANTASIA HIPERREALISTA
Los personajes se dibujan con breves y acertadísimas pinceladas que los distinguen y construyen nítidamente sus personalidades, además están cargados de pasado, como si hubiera 2 o 3 libros perdidos sobre ellos. Las relaciones humanas y los juegos de poder en Albatros son realistas y complejas. A veces abruma la multitud de personajes y relaciones políticas, pero acaso es como la realidad, que no se rebaja a ser didáctica, así que somos arrojados a sus voluminosidad como forasteros a una gran ciudad, pues desde la primera página sentimos que este mundo ya es viejo y acaso que llegamos tarde y debemos ponernos al día. Esta Fantasía es tan hiperrealista que un par de cambios y seria ciencia ficción, (por ejemplo llamar naves a las casas voladoras) y otros más y sería un ensayo realista.
PROTAGONISMO DIFUSO
Quizás en esta línea otra rareza del libro: el protagonismo difuso, pues en la realidad no hay protagonista, solo en nuestra subjetividad. Como paso en Heraldo en la Barca, algunos personajes se pasan la posta del foco de atención. Quizás el que importe es el mundo y no sus habitantes. Quizás aún es prematuro para decirlo.
TRADUCTOR DE SUEÑOS
Despertemos un momento de Albatros. Empecemos con una de una multitud de frases felices, los personajes y del narrador omnisciente siempre hablan interesantemente:
“Los humanos son mal vistos en otros mundos porque sus invenciones y sus ciencias son peligrosas”. (pág. 75)
La belleza de esta frase quizás se encuentra en que es conmovedor saber que la peor blasfemia en el mundo de la magia es la objetiva ciencia. Y su mención en un libro de fantasía es casi un guiño al enemigo.
Pero remontando las partes, miremos el incompleto todo: hay un mundo perdido, el mal es el nuevo dueño del mundo aunque aún no actúan, todos los personajes acaban de perder sus mundos, todo han de dejar su pasado y empezar, pero todavía están en él. Así que todos están ajenos a sus nuevas circunstancias como nosotros en este vasto, numeroso y colmado mundo, ¿qué harán, que haremos? No lo sé todavía.
Continuara…